Manejo integral y recepción del cachorro felino

febrero 28/2017

Actualmente existe una gran tendencia a escoger como nuevo miembro de su familia a los gatos, por su facilidad de manejo y tipo de relación independiente que se establece.

La edad ideal para recibir al gatito es de 2 meses, a esa edad ya se ha destetado y ha aprendido pautas de comportamiento de su madre, tiene una dieta variada y pueden establecerse planes sanitarios para una buena salud.

Lo primero a saber es que es un ser vivo totalmente diferente a los perros, y el futuro propietario debe comprender su comportamiento especifico. A diferencia del perro, el gato es eusocial, es decir que solo necesita parcialmente a los demás, sus antecesores cazaban presas menores y no necesitaban de jaurías, pues desde muy jóvenes podían sobrevivir solos. Así, el gato desarrolla una vida independiente, toleran a otros animales, es altamente sociable con la familia humana y decide cuando interactuar con caricias o juegos, implanta sus propias normas de convivencia.

El gato se socializa, come y defeca imitando a su madre y hermanos, aprende y aplica reglas de convivencia, aspectos sanitarios y nutricionales. Un cachorro destetado de su madre muy temprano, (antes de las 12 semanas de vida), puede ser más susceptibles a enfermedades, tener mal estado por carencia de nutrientes, presentar agresividad, falta de control de mordida y arañazos en juego, pudiendo herir a los dueños, miedo, desconfianza, mal manejo de defecación y uso de areneras. Si se recibe en casa un gato con más de tres meses, ya habrá definido rasgos de personalidad que pueden manejarse mejor. La Medicina Antihomotóxica puede contribuir con al buen comportamiento y facilitar la adaptación a la vida social lejos de su madre.

Los felinos no necesitan salir a pasear ya que se desenvuelven en un espacio definido, ojalá enriquecido con ambientes agradables de temperatura y humedad, calor o sombra según la región, con agua fresca y comida siempre disponibles. Necesita de cuatro áreas: descanso, eliminación, alimentación, recreo y ejercicio; para ello se han elaborado gateras, en varios niveles, usualmente en el piso más alto se esconden o refugian debido a su tendencia natural ante las amenazas. Las presencias de gateras evitan quejas frecuentes como la del gato destructor, esto es la mayoría de ocasiones causado por ambientes aburridores que no le posibilitan hacer ejercicios, ni utilizar sus uñas. La presencia de luz por las ventanas le permiten mirar y distraerse; es también necesaria una buena aireación de la vivienda para tener menos problemas de salud de todos sus habitantes. Se le pueden dejar diferentes juguetes y materas con hierba gatera (Nepeta Cataria), que le da mayor bienestar y mejoran su actividad cerebral.

El gato es un animal muy sano, se vive lamiendo y verlo sucio con pelo en mal estado es un signo de posible enfermedad. Para el manejo sanitario se necesita dejar una o varias bandejas para que realice sus necesidades. En general prefieren bandejas descubiertas, sin bordes elevados, con suficiente arena o grano fino para que puedan excavar con las manos delanteras y poder formar una depresión para poder eliminar y cubrir. Debe retirarse frecuentemente la materia fecal para mayor vida útil, evitar que se ensucien los gatos cambiándola cuando ya esté muy utilizada. La madre desde las 4 semanas de vida ya enseñó a sus crías a usarla, por lo que la mayoría de las veces las utilizan fácilmente. No necesitan que los bañen, salvo si se presenta algún problema dermatológico, se recomienda utilizar champú para gatos, con extractos vegetales y aceites esenciales, sin pulguicidas ni sustancias químicas peligrosas, porque pueden causar intoxicación. Las razas de pelo largo pueden cepillarse para evitar la formación de nudos, y así evitar que ingieran pelo muerto al lamerse que pueden formar cuerpos extraños en el sistema digestivo. Los gatos de pelo corto pueden acariciarse con prácticos guantes quita pelos 2 o 3 veces por semana.

La Medicina Antihomotoxica puede estimular y regular las defensas a nivel general y dermatológico, mejorar la calidad del pelo y la eliminación de bolas de pelo por el intestino, permiten una mejor absorción, conversión y utilización de nutrientes, para tener salud integral, física y comportamental, con buena adaptación y defensas al medio ambiente.

La nutrición es muy importante para el desarrollo del gato y su salud. A los 3 meses el gato ya recibe alimentos diversos, dietas crudas, concentrado para cachorros o leche descremada. Se le coloca la comida 3 veces al día o se le deja a voluntad.

Los cachorros son muy propensos a enfermedades digestivas, respiratorias y parasitismo, por ello se recomienda hacer planes preventivos con inmunoreguladores antihomotóxicos contra parasitos y agentes infecciosos por 7 días mensualmente hasta el sexto mes.

Las vacunas para los gatos, dependen del estatus vacunal de la gata al momento de quedar preñada, estado clínico del cachorro y enfermedades predominantes en la zona. Es necesario hacer controles semestrales donde su Médico Veterinario tratante y llevarlo inmediatamente si observa cambios de comportamiento, somnolencia, orina y defecación fuera de la bandeja, letargia, pelo sucio, piel casposa, orejas con cera, cola caída, inapetencia, lagañas verdes y abundantes.

Hugo Leiva K.
Director científico.
Línea veterinaria LHA

Deja un Comentario