El sueño de calidad, es una ayuda contra la obesidad.

febrero 21/2018

Ya sabemos que el sobrepeso es de origen multifactorial. Va mucho más allá de confrontar calorías consumidas en exceso vs calorías gastadas por nuestras actividades del día.

Aunque las calorías sí cuentan, resulta muchísimo más impactante sobre la pérdida de grasa revisar el origen de las calorías. Por ejemplo, las calorías aportadas por los carbohidratos como harinas, frutas, cereales y toda la comida chatarra, tienen el efecto metabólico de hacernos ganar peso; por el contrario las calorías provenientes de la “grasa buena” como aguacates, coco, almendras y cacao negro, tienen el efecto contrario de conducirnos a la quema de grasa mala acumulada en el abdomen y alrededor de nuestras vísceras.

El 2º factor importante para dirigirnos hacia el peso adecuado se llama ejercicio físico, del cual bastante hemos hablado en este blog; el 3º se llama “relajación inducida” o manejo del estrés inevitable de la vida cotidiana. Nos hemos referido también a técnicas que compensan el impacto del estrés, entre ellas la respiración consciente, el drenaje linfático, el yoga, el sauna etc.

Pero hay un 4º factor del que poco se habla y es la calidad y el número de horas de sueño.

¿Está durmiendo mal? No se extrañe si está ganando peso a pesar de estar juiciosos con la alimentación, el ejercicio y el manejo diurno del estrés.

Hay demasiada evidencia científica demostrando que menos de siete horas de sueño o noches frecuentes de múltiples despertares y amanecer fatigado con la sensación de poco descanso, tienen severo impacto negativo sobre nuestro equilibrio hormonal, afectando en especial al metabolismo de carbohidratos y lípidos.

Los adultos en general necesitamos entre siete y nueve horas de sueño continuo y nocturno (jamás el sueño diurno compensa las horas del trasnocho). Dormir muy pocas horas está íntimamente relacionado con el mayor riesgo de desarrollar diabetes, enfermedad cardiovascular, hipertensión, obesidad y muerte temprana.
Quien esté intentando perder peso, tiene que saber que la cantidad y la calidad del sueño son tan influyentes, como la elección de la alimentación y el ejercicio.

Tal vez le sorprenda la recomendación del neurólogo coreano, Dr. Chang-Ho Yun, autor principal e investigador del departamento de neurología del Hospital Bundang de la Universidad Nacional de Seúl, quien declaró para Reuters lo siguiente: “si no puede dormir la cantidad de horas suficientes en días laborables debido a obligaciones laborales o sociales, trate de dormir lo más posible el fin de semana. Eso podría disminuir el riesgo de obesidad”. También, señaló que es preferible dormir durante los fines de semana, a tomar siestas, porque es más probable tener un sueño más profundo y seguir el ritmo corporal de sueño-vigilia.

Otro investigador canadiense ha publicado lo siguiente:
“Las personas que duermen pocas horas tienden a consumir una mayor cantidad de comida por día, comen más snacks, permanecen más tiempo frente a la pantalla y podrían ser menos propensos a moverse, debido a una mayor sensación de fatiga, cuando no duermen”.

Aquellos que solo duermen 5 Horas por noche, podrían estar en riesgo de obesidad.

Dr. Gerardo Gómez Serna.
Asesor científico LHA.
Médico y Cirujano Universidad de Antioquia. Especialista en Medicina Biológica,
Diplomado en Homeopatía y Terapia neural. Nutri medicina y Talasoterapia

Categorias: Línea Humana

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