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Las convulsiones en los peludos: Un tema serio que toca tratar.


Las convulsiones en perros son cada vez más frecuentes y son sucesos muy estresantes para el propietario. Ya que el animal presenta temblores, sacudidas, pedaleo en las extremidades, salivación abundante, micción o defecación sin control y pérdida del conocimiento. Son escenas muy cortas de 1 a 2 minutos, muy impresionantes para el propietario, pero no son dolorosas ni mortales para la mascota. Al finalizar el episodio, queda desorientado y cansado.


Afortunadamente no indican necesariamente un daño cerebral como la epilepsia idiopática o secuelas de moquillo, en efecto diversas patologías cursan con convulsiones como enfermedades metabólicas hepáticas o pancreáticas, infecciones (meningoencefalitis), traumatismo craneal, e intoxicaciones y efectos secundarios (conocidos y poco divulgados por los prescriptores veterinarios) de medicamentos y antiparasitarios.


Lo primero que se debe hacer en estos eventos es guardar la tranquilidad, pues, aunque escandalosa, no corre riesgo la vida del enfermo. Se debe conservar la calma y colocar al animal de manera que no se golpee o caiga de un lugar elevado o encima de una superficie mullida, como una colchoneta o unos cojines, para que esté cómodo y no se haga daño debido a las convulsiones. No se recomienda sacarle la lengua por el riesgo de mordérsela. Cuando finalice el ataque epiléptico, hay que dejarlo que se recupere en un lugar tranquilo porque queda agotado. Se debe llamar inmediatamente al Médico Veterinario tratante quien luego de su evaluación recomendará un tratamiento profiláctico y curativo.


El tratamiento integral incluye el conocimiento de su animal y el tratamiento antizootóxico natural y convencional. En efecto, en el caso de convulsiones recurrentes, los animales suelen presentar síntomas o pródromo que el propietario ya detecta y puede hacer prevención. Entre estos encontramos el exceso de apego, energía excesiva, sueño inestable, torpeza, jadeo excesivo, retraimiento, quietud y falta de energía. Existen factores desencadenantes de ataques, como aumento de estrés (ruidos fuertes, fuegos artificiales, tormentas), alimentos con sustancias termogénicas (Aflatoxinas de piensos), emoción, productos de limpieza, productos antipulgas o vacunas.


Recomendaciones para tratar con las convulsiones:

El tratamiento antizootóxico regula la actividad del cerebro y órganos, disminuye los estados de estrés, facilitando la adaptación a factores desencadenantes emocionales, con microdosis de medicamentos naturales seguros, libres de efectos secundarios, dependencia y síntomas de supresión. Como las convulsiones provienen de una desregulación metabólica hepática o pancreática, que produce una descarga de energía en el cerebro provocando movimientos involuntarios (pedaleo en las extremidades, salivación abundante, micción o defecación sin control) y pérdida del conocimiento. Los medicamentos antizootóxicos regularán la producción y manejo de la energía (ATP) a nivel de la mitocondria hepática y neuronal, los metabolismos hepático y pancreático. También mejorarán el flujo de la irrigación sanguínea y oxigenación cerebral facilitando la recuperación y prevención de los episodios convulsivos. Permiten manejos antiinfecciosos y antiparasitarios externos libre de resistencia, toxicidad y efectos secundarios a cualquier edad, estado y preñez. El Médico Veterinario podrá administrar anticonvulsivantes alopáticos, optimizando su acción y evitando efectos indeseables conocidos.


La Medicina Antizootóxica, con chequeos periódicos de su Médico Veterinario, integrada a una sana y completa nutrición, el conocimiento de su mascota y el uso de medicamentos antizootóxicos y alopáticos, permite prevenir y tratar, eliminando o espaciando y disminuyendo la intensidad de las convulsiones brindando salud y calidad de vida a propietarios y animales.


Hugo Leiva K. Director científico. Línea veterinaria LHA

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