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Los trastornos alimenticios en nuestras mascotas ¡No son un juego!


En nuestros consultorios, una de las mayores causas de consulta es el reporte por parte de los propietarios de conductas anormales en la alimentación y eliminación de las mascotas. Estos trastornos alimenticios pueden tener causas orgánicas, y en la mayor parte comportamental por mal manejo o ignorancia del propietario.

Los trastornos alimentarios son diversos, ya que los perros pueden comer cosas raras, comer en exceso o en defecto, presentar apetito selectivo o aversión a ciertas comidas, beber más agua de lo normal. Puede ser un síntoma de enfermedad sistémica complicada.

Trastornos alimenticios más comunes

La pica: Conducta anormal frecuente que consiste en consumir materiales extraños como las piedras.

La coprofagia: Consiste en ingerir material fecal propia o ajena, es una acción desagradable y un serio problema de higiene por la posibilidad de trasmisión de enfermedades parasitarias o zoonosis a niños y toda la familia sin excepción. Este consumo de materias que no forman parte de la dieta normal puede ser un síntoma de un problema orgánico infeccioso (virus de rabia) o toxicológico (intoxicación con plomo), que afectan la amígdala, zona del sistema nervioso central que controla la selección del alimento.


Cuando se descarta la enfermedad orgánica, puede presentarse como una alteración en el comportamiento alimenticio o de eliminación. La ingestión de piedras y plantas pueden poner en riesgo la vida del animal, pueden provocar obstrucciones intestinales (Solo removibles por cirugía), intoxicaciones, síntomas gastroentéricos, parasitosis intestinales, estreñimiento o diarrea.

El consumo de heces no es normal, excepto en las hembras lactantes, en los primeros quince días de vida de los cachorritos, la madre estimula con sus lamidos la defecación y la micción, pueden ingerir heces para mantener limpio el nido. La coprofagia puede ser un síntoma de enfermedad pancreática o de parasitosis intestinal. También puede indicar un mal manejo nutricional y causar una búsqueda en elementos anormales demostrando la carencia nutricional de hierro, zinc, calcio, minerales o de vitaminas del grupo B.

Nuestros animales, como seres sintientes pueden sufrir de trastornos de comportamiento por ansiedad, aburrimiento, nerviosismo e inseguridad. Para compensar estas malas sensaciones, desarrolla alteraciones comportamentales molestos para propietarios. Estos problemas del comportamiento de eliminación inadecuada (fuera de la gatera, sobre muebles o sitios no usuales), micción por sumisión, excitación, y marcación canina y felina de territorios.

Hay que recordar que la madre es la que enseña a los cachorros la limpieza e intensidad de la mordida, por eso los animales separados de la madre antes de los 2 meses de edad pueden sufrir de trastornos de eliminación.


Consejo para tratar con la enfermedad:

El manejo integral de los trastornos alimenticios, ansiedad, recomendado por su Médico Veterinario y etólogo, incluye la correcta nutrición, la Medicina Antizootóxica, realiza prácticas de manejo etológico y ambiental acorde a cada especie, La educación y compromiso del propietario son primordiales, evitando la humanización del animal, así comprender las necesidades propias y comunicación social canina para interactuar correctamente. Recordemos tips sencillos como: adquirir el cachorro después de 8 semanas de nacido, cumplido el periodo de sociabilización con la madre, cachorros y personas; ejercitar y sacar a pasear los perros mínimo 45 minutos, 2-3 veces al día; entrenamiento a la separación, se realiza 2-4 veces al día, la rutina de salida (ponerse el abrigo, tomar las llaves, ir hacia la puerta) sin salir de la casa, hasta que el perro no tenga más reacción de ansiedad por ese acontecimiento; y enriquecer el ambiente para evitar el aburrimiento, con juguetes, gateras y sitios de observación hacia el exterior.

Su Médico Veterinario le indicará un manejo nutricional adecuado con los niveles necesarios de hierro, zinc, calcio, minerales o de vitaminas del grupo B.

La Medicina antizootóxica permite un manejo preventivo y terapéutico con el manejo de micro dosis de medicamentos de origen natural. Estos regulan la actividad del sistema nervioso, mejorando la adaptación a las situaciones de estrés detonantes de ansiedad y controlando los molestos síntomas comportamentales alimentarios y de eliminación. Mejora la absorción y conversión intestinal y hepática de la equilibrada dieta recomendada por su Médico Veterinario, según la edad y peso. Tienen grandes ventajas como la seguridad, ser libres de efectos secundarios y no generar adicción y síntomas de supresión. Además, inmunoestimulan y reenergizan mejorando la salud física.

Conclusión

Los trastornos alimentarios y de eliminación, de causas orgánica, nutricional o comportamental son frecuentes y abordables de forma segura asociando formación y responsabilidad del propietario, medidas de manejo etológico del animal, nutrición completa y balanceada, el uso preventivo y curativo de medicamentos antizootóxicos, seguros, reguladores del sistema nervioso y digestivo que permiten la adaptación a los constantes cambios a los que están sujetos los animales por ser humano dependientes.


Hugo Leiva K. Director científico. Línea veterinaria LHA

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