Todo lo que debes saber sobre la ansiedad en mascotas


Como propietarios y Médicos Veterinarios, es una obligación velar por la salud y el bienestar integral de los animales, brindando una atención sanitaria de alta calidad que no deje de lado la problemática del comportamiento. Nuestros animales, como seres sintientes con una esfera mental asociada a la física, pueden sufrir de trastornos de comportamiento.


Síntomas de ansiedad en perros, gatos y equinos:


La ansiedad frecuente en los perros, gatos, y equinos, es, como en las personas, un estado mental desagradable caracterizado por una gran inquietud, aburrimiento, nerviosismo e inseguridad, llevando en muchos casos al abandono e incluso la eutanasia del mismo. Para compensar esta mala sensación, desarrolla alteraciones comportamentales molestas para propietarios y vecinos, aquí algunas de ellas:


-Agresividad, estar siempre alerta, tener los músculos tensos y estar vigilante; también puede presentarse ladrido continuo, gime y aúlla; hiperactividad en casa, salta y corre por todas partes; comportamientos destructivos de muebles, ropa y todo lo que encuentre; hábitos inhabituales de aseo, hace sus necesidades dentro de la casa aun con costumbres de aseo externo; demanda atención exagerada con temblores, nerviosismo o gemidos, come sus propias heces; monta a otros perros o personas, incluso si está castrado; lamido o acicalamiento excesivo causándose heridas, lame objetos, su cama, el suelo. Este estado de ansiedad y ansiedad constantes, lleva a una inmunosupresión , enfermándose a menudo, y presentando vómitos y diarrea.


Es importante permitir la interacción del cachorro a todo aquello que formará su entorno, sobre todo desde el primer hasta el cuarto mes de vida, la falta de socialización con otros perros, personas o ambientes puede provocarle ansiedad e inseguridad. El cuadro se agrava con la ansiedad por separación cuando han sido separados de su madre antes de las 8 semanas, sufrido maltrato o abandono. No toleran la soledad, ruidos, la separación, falta de ejercicio e interacción de sus dueños, mudanzas, viales continuos, sintiéndose indefensos, inseguros o aburridos.


En efecto, Los perros, y especies como equinos y bovinos, en menor proporción los gatos, son animales sociales, necesitan sentirse parte de un grupo, inicialmente con su madre o camada, para compartir, jugar y sentirse seguros aumentando sus posibilidades de supervivencia, defendiéndose o cazando juntos como los lobos, origen del perro… Con el crecimiento, aumenta su tolerancia a la separación y se vuelve más independiente.


Ansiedad por vejez:

La ansiedad puede ser también un síntoma de animales viejos, de disfunción cognitiva, similar a la demencia en las personas, donde el perro se siente desorientado, no reconoce su propia casa o a su familia, con síntomas mayores en la noche.


Medicina alternativa para el manejo de ansiedad:

El manejo integral de la ansiedad, recomendado por su Médico Veterinario y Etolologo, incluye la medicina antizootóxica con prácticas de manejo etológico, acorde a cada especie, y manejo ambiental.

La educación y compromiso del propietario son muy importantes, deben evitar la humanización del animal y comprender las necesidades propias y comunicación social canina para interactuar correctamente. Existen recomendaciones básicas:


1. Lo primero es adquirir el cachorro después de 8 semanas de nacido, cumplido el periodo de sociabilización con la madre, cachorros y personas.

2. El ejercitar y sacar a pasear los perros mínimo 45 minutos, 2-3 veces al día es de mucha ayuda, disminuyendo destrozos y proveyendo interacción social.

3. Su Médico Veterinario y etólogo recomendarán como enseñar al animal a tolerar las situaciones como ausencia del dueño y corregir las conductas específicas de destrucción, agresividad, vocalización y eliminación inapropiada. cabe recordar que el perro no tiene memoria temporal, y la corrección debe de hacerse en el momento de defecar o destruir en casa por ejemplo. Se puede acostumbrar con ordenes básicas a que el animal permanezca sentado y quieto por algunos segundos, posteriormente habituarlo a permanecer solo en otra habitación, por cortos lapsos de tiempo.